Abril 2026, Hermosillo, Sonora.
Me gusta dedicar parte de mi tiempo a rascarle al internet para llegar al arte y formas de ver el mundo con las que realmente conecto (o no), así he descubierto muchísimas formas de transmitir sensaciones universales como el amor, la melancolía y el entusiasmo por embellecer nuestra cotidianidad. Es así como llego al canal de YouTube de Ingo Rashka (@ingawaste), artistx a quien considero una joya de la producción audiovisual contemporánea.
Estaba muy indecisa sobre cual video escoger para mi recomendación de este mes, no tiene muuuuuchos pero genuinamente cada uno es un mundo y hasta pareciera hecho por diferentes personas, entonces les muestro 2 de mis favoritos.
La historia inicia en Los Ángeles, es el día de la primera cita de dos personas que se conocieron a través de una de esas apps que te muestra hasta nivel de compatibilidad para q no batalles en encontrar un match, da la casualidad, que es también 21 de diciembre del 2012, la fecha del fin del mundo según la interpretación contemporánea del calendario Maya; a lo largo del desarrollo de la cita somos testigos de saltos en el tiempo que evidencian lo que probablemente acabe siendo el inicio de una relación que terminara en una ruptura dolorosa (¿o el fin del mundo?…).
Cada que veo “2012 (2018)” siempre pienso “WwoooOoWw ¿como se le ocurrió esoOo?”.
aborda temas muy cargados como: la pérdida, la desconexión y el fin de las relaciones de una manera muy bella e ingeniosa, tiene un hilo de desarrollo no lineal y explora diferentes medios y técnicas de animación, recomendadisimo para aquellxs que se encuentren en bloqueos artísticos o en sequías de inspiración visual o que simplemente quieran sentir una presión en el pecho jej.
La ambición autodestructiva, la arrogancia, la idolatría cegadora hacia un dictador totalitario son los temas explorados en un lago lleno de ranas.
- Marlene

Keita Takahashi - Katamari Damacy y We ♥ Katamari
Se siente como un platillo hecho con amor por uno de tus seres queridos favoritos, es como si un antidepresivo fuera un videojuego, no hay forma en la que juegues u observes algún Katamari sin que te saque una sonrisa por su carismática forma de representar el mundo.
Lanzado en 2004 y 2005 para el playstation 2, la serie de Katamari creada por Keita Takahashi es una expresion artistica totalmente libre y divertida, que trata sobre el amor y el caos.

Explora la cultura japonesa con un estilo surreal marcado, acompañado por un soundtrack electronico creado por Yuu Miyake que representa la misma naturaleza del videojuego, teniendo un catalogo muy grande de musica que va experimentando con varios generos musicales.
En un momento vas rodando por la ciudad escuchando j-pop electronico, en otro escuchas musica divertida con influencias latinas, y luego puedes terminar enamorado (como yo) con Angel Rain una cancion inspirada en la escena indie de Shibuya-key en los 90s que tiene elementos de bossa nova y jazz suave para terminar con un beat electronico con kicks duros para hacer vibrar tu corazon, todo esto mientras te diviertes haciendo un Katamari de flores para darle al rey.
El fuerte mas grande de Katamari es su estilo artistico, todos los elementos de este videojuego tienen amor desbordandose en su diseño. Mientras vas rodando te encuentras detallitos carismaticos que te hacen recordar lo bellas que son las pequeñas cosas del mundo y no nos detenemos para observar, cada objeto estatico te cuenta una situacion que esta sucediendo (como perros persiguiendo cangrejos, gente en botarga de oso en medio de osos reales, insectos conduciendo vehiculos de juguete, etc etc etc) y te da una sonrisa por lo ridiculo y lindo que es su mundo.
Katamari Damacy es un juego tan bello y hermoso con una recepcion tan buena, por lo que decidieron sacarle una segunda entrega titulada We love katamari, una secuela enfocada en mejorar su fuerte principal, teniendo mas niveles, mas musica y mas carisma, sin quitar ni meter nada que pueda arriesgar el enfoque de la serie que es hacer sentir felicidad y comfort al jugador.
We ♥ Katamari es una carta de amor al jugador, donde resalta mas en su historia por ser tan carismatica. La historia es autorreferencial, explorando un mundo donde Katamari se hizo famoso y ahora tiene fans, por lo tanto el Rey ya no te pide construir estrellas y constelaciones, si no cumplir los deseos de tus fans :,)
La serie de Katamari es muy especial para mi, me recuerda a los momentos bellos que tiene la vida y me ayuda a tener una sonrisa cuando mas triste estoy.
- Avila

Terminal Boredom de Izumi Suzuki

Descubrí Terminal Boredom de Izumi Suzuki a través de TikTok, unos slides donde explicaban la vida de la autora y recomendaban sus libros más populares, a mi me gusta mucho conocer el mito de un autor, sobre todo autores mitológicos como Suzuki, porque tiene una historia de ser actriz además de escritora y en si tiene una historia trágica que termina en suicidio. Eso es relativamente importante, pero volviendo al libro, me pareció una lectura fascinante que me provocó un sentimiento de curiosidad y un entusiasmo por leer que hace mucho tiempo no me había planteado ningún otro libro.
Para empezar, es ciencia ficción, un género que usualmente no visito tanto pero que Suzuki lo hace tan bueno porque no dudas de la manera en que construye la realidad. El libro consiste en varios cuentos sin relación uno con el otro, pero todos con la misma atmósfera de decepción sobre el futuro de una manera muy punk que recuerda al NO FUTURE de los Sex Pistols, también a las teorías que saldrían años después de la publicación original de libro como la de la lenta cancelación del futuro.
A mi normalmente no me gusta esa ciencia ficción clásica como la de Ray Bradbury porque simplemente no la soporto, hay algo en ella que me resulta sosa, difícil de creer, difícil de disfrutar historias cuando ya sé exactamente a dónde van, tal vez mi problema es que noto los patrones humanos reflejados en algo que no debería sentirse tan humano y obviamente me hace sentir un tipo de uncanny valley incómodo. Pero con Izumi terminé leyendo una historia de una mujer enamorada con la descripción más básica de un alien (piel verde y todo) porque la historia me saca de lo que se podría esperar de ellas, hay una disonancia muy placentera entre el tono en que se escribe y lo que se está contando que es lo que vuelve estas historias tan fascinantes. Entre que las historias se sienten con una influencia gringa muy fuerte, también sus propios elementos japoneses de hacer sentir la voz narrativa como parte de una historia universal, como parte de algo más grande que pieza a pieza iremos entendiendo.

Las historias abarcan desde cómo funciona una sociedad sin hombres, distorsiones de la realidad causadas por herramientas futuristas, una mujer que deja que inyecten el alma de su amiga en sus sueños y una morra joven en una sociedad donde todos están aburridos, cuento que le da su título al libro. Me parece que leerlo ahora nos remite a cosas que ya han sucedido, es decir, cuando Suzuki lo escribió en los 70’s en Japón no sabía el futuro, pero lo predijo de una manera que me produce la misma satisfacción que cuando Los Simpsons lo hacen, a mi me parece que para eso se necesita tener un pulso en la cultura viva que es lo que como lectores nos hace conectar. También, relacionado con Los Simpsons, si te gusta Futurama, muchas de las ideas que hay en este libro ya salieron en la serie de una manera u otra.
Terminé este libro con muchas ganas de escuchar jazz, de fumar y una sensación de que tal vez el aburrimiento nunca se va, pero se puede atenuar por un rato cuando hay piezas de arte como estas que pueden prender tu cerebro en llamas por un rato.
- Carolina

Me encanta llamarle collage a todo lo que se me dé la gana.
Hay música que nada más cabe en ciertas latitudes digitales, que responde a un ejemplo perfecto del consumidor actual, aquel que se navegaba entre la escucha irónica y apreciativa, activo y consciente de las últimas épocas del mainstream, la voz viva del paradigma de consumo donde la ley de escucha es una que no se menciona ni se habla: ya nada sorprende por ser raro y está bien.
Que el oyente sepa que su bagaje es tan presente como para ser parte de lo que defina la orientación del péndulo, es saberse consciente de que algún día dejará de serlo. Habremos viejos.
Frank Dorrey rapea chillón y hace arte visual que suena a sus canciones.
- David